Entre las secuelas y problemas derivados de la obesidad nos encontramos con una incidencia cada vez más frecuente, los accidentes vasculares cerebrales.
La obesidad provoca exceso de grasa en la sangre y en el organismo en general, por lo que las arterias, cerebrales en este caso, acumulan un depósito de grasa que estrecha la capacidad de estos vasos sanguíneos, pudiendo provocar hipertensión, cefaleas, etc.; que tienen fácil tratamiento médico. Pero llega un punto en que esta acumulación de grasa en arterias es tan elevada que cualquier trombo o partícula de mayor tamaño que viaje por la sangre puede taponar el vaso sanguíneo, provocando un accidente vascular cerebral. Los accidentes cerebrales más frecuentes son la trombosis, isquemia o infarto cerebral; los derrames cerebrales, parálisis, y muerte cerebral. » Read more after the jump →




