La obesidad es considerada actualmente como una enfermedad en constante expansión, (y no solo un problema estético), que deriva en otros problemas peligrosos para la salud, como el nivel de colesterol y triglicéridos alto, hipertensión, problemas severos cardiovasculares, hormonales, respiratorios,…; diabetes, etc.; que a su vez pueden desembocar incluso en la muerte.

Debemos tener presente que perder peso es un proceso que implica tiempo y esfuerzo, por lo que el hecho de adelgazar es progresivo e implica un tratamiento integral de todos los factores que intervienen (alimentos, índice de obesidad/sobrepeso, ejercicio físico, motivación, etc.). La obsesión por perder unos kilos puede convertirse en un problema mucho más grabe que la misma obesidad. Perder un 10% del peso actual es un gran paso que te beneficiará a nivel metabólico, estético y del funcionamiento del organismo. Recuerde que perder peso es, por encima de todo, una cuestión de salud.

Adelgazar muchos kilos en un plazo muy corto de tiempo no es sano ni perdurará en el tiempo, por lo que es muy importante asistir regularmente a un especialista para controlar nuestra pérdida, las dietas, ejercicios, etc. El profesional que lleve el seguimiento le proporcionará información sobre su peso ideal, sobre los objetivos a corto y largo plazo que debe ir alcanzando; y programará la dieta y los ejercicios que debe seguir en el siguiente periodo de tiempo, ya que según la evolución que tenga en la pérdida, la respuesta de su cuerpo, y otros índices y factores; deben ir adaptándose y modificándose. También estudiará desde el primer momento si el problema de obesidad viene dado o no por otra enfermedad oculta, y proporcionará apoyo psicológico a lo largo del proceso.
Fuente: ponteapunto.net
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