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Secuelas y enfermeades derivadas de la obesidad: Problemas metabólicos

Secuelas y enfermeades derivadas de la obesidad: Problemas metabólicos

Entre las secuelas y enfermedades derivadas de la obesidad, podemos destacar por su gravedad y frecuencia ciertos problemas metabólicos que tienen como causa común algunos tipos de obesidad. Las principales enfermedades metabólicas producidas por el exceso de grasa sanguínea en personas con obesidad son la hipercolesterolemia, hipertrigliceridemia, la hiperlipidemias mixta y la “enfermedad de los reyes”, la gota. La hipercolesterolemia es una anomalía de los lípidos que se presenta cuando el colesterol en sangre supera los 200 mg/dl, al igual que la hipertrigliceridemia, que ocurre cuando se superan los 150 mg/dl de triglicéridos en sangre. Las grasas son transportadas por las lipoproteínas, que son combinaciones de grasas y proteínas. Las lipoproteínas se dividen en 4 grupos esencialmente, las de alta densidad (HDL), densidad intermedia (IDL), de baja densidad (LDL) y las lipoproteínas de densidad baja extrema (VLDL). Según los niveles de cada una, podemos diagnosticar diferentes enfermedades, como la arterioesclerosis, hipertensión, riesgos de trombosis, etc. La hiperlipidemias mixta es muy común entre las personas con obesidad, pudiendo presentarse niveles normales o altos de las lipoproteínas anteriores, pudiendo ser determinantes para el desarrollo de diversas enfermedades relacionadas con la obesidad. La obesidad también puede provocar niveles altos de ácido úrico en sangre, imposibles de eliminar totalmente por los riñones. Además de los problemas que pueden derivar del sobreesfuerzo de los riñones, este ácido úrico se cristaliza y se acumula en ciertas articulaciones del cuerpo, frecuentemente en el dedo gordo del pié, provocando la enfermedad de la gota, muy dolorosa y...

Problemas, enfermedades y secuelas relacionadas con la obesidad: Problemas genitales, renales y urinarios

Problemas, enfermedades y secuelas relacionadas con la obesidad: Problemas genitales, renales y urinarios

La obesidad puede conllevar diferentes problemas y secuelas en el organismo. Las secuelas genitourinarias más frecuentes que derivan de la obesidad son la incontinencia urinaria, cálculos renales, alteraciones en la menstruación, cáncer de próstata, y lesiones benignas y malignas en el útero y en los pechos. En primer lugar, la elasticidad de la vejiga de un individuo sano permite acumular una elevada cantidad de orina. La obesidad puede provocar una compresión de la vejiga urinaria, y por ello, su capacidad de retener la orina se ve seriamente afectada. Esto suele derivar en incontinencia urinaria, que será más severa según el tipo de obesidad y el nivel de desarrollo de ésta. Además, frecuentemente, el exceso de alimentos que suele ingerir una persona con obesidad provoca que el riñón se sature o se vuelva insuficiente para filtrar y eliminar los desechos metabólicos. En estos casos se acumulan produciendo cálculos renales (“piedras en el riñón”), y otros problemas y patologías renales serias. La obesidad suele provocar alteraciones hormonales y metabólicas que en las mujeres derivan en trastornos del proceso de ovulación, maduración del óvulo y de la menstruación. La acumulación de grasas alrededor del ovario también puede provocar estos problemas ginecológicos. Además, la obesidad puede desencadenar lesiones graves en el útero y en los senos, y enmascarar tumores al no poder ser palpados cuando aún están en fase temprana. En los hombres, la consecuencia de de estas alteraciones hormonales y metabólicas suelen derivar en cáncer de próstata. Muchos de estos problemas pueden...

Problemas, enfermedades y secuelas relacionadas con la Obesidad: Secuelas Dermatológicas

Problemas, enfermedades y secuelas relacionadas con la Obesidad: Secuelas Dermatológicas

Entre los problemas y consecuencias de la obesidad, debemos destacar las secuelas dermatológicas (de la piel), ya que además de implicar problemas serios en la salud de la piel, frecuentemente derivan en problemas psicológicos como complejos, fobias, marginación, depresión, etc. Las secuelas dermatológicas más frecuentes en personas con diferentes tipos de obesidad son estrías, pigmentación de la piel, sudoración profusa, hirsutismo, furuncolosis e infección por hongos. La excesiva acumulación de tejido adiposo en los casos de obesidad provocan alteraciones subcutáneas. En el momento que la elasticidad de la piel se encuentra en su máxima, cabe el riesgo de que se distense y se rompa, provocando estrías. Según las características genéticas y de la propia piel, estas estrías tendrán diferente intensidad, distribución y tratamiento. En estas lesiones dermatológicas se suele dar una pigmentación de la piel, debido a la melanina que interviene en la reparación de tejidos. Es frecuente, sobre todo en ciertos tipos de obesidad, que existan trastornos hormonales – endocinos, y suelen derivar en un incremento del crecimiento del vello (Hirsutismo), en un aumento de la sudoración, en la aparición de forúnculos y lesiones en las zonas con más roce y fricción; y hongos en las zonas que tengan pliegues. Existen diferentes tratamientos para estrías, hirsutismo, pigmentaciones de la piel, sistema endocrino, hongos y forúnculos; por lo que lo más adecuado es visitar a un especialista dermatólogo, tanto en hospitales como en clínicas y centros estéticos profesionales; para que determine que solución es la más conveniente en cada...

Problemas, enfermedades y secuelas relacionadas con la Obesidad: Accidentes Vasculares Cerebrales

Problemas, enfermedades y secuelas relacionadas con la Obesidad: Accidentes Vasculares Cerebrales

Entre las secuelas y problemas derivados de la obesidad nos encontramos con una incidencia cada vez más frecuente, los accidentes vasculares cerebrales. La obesidad provoca exceso de grasa en la sangre y en el organismo en general, por lo que las arterias, cerebrales en este caso, acumulan un depósito de grasa que estrecha la capacidad de estos vasos sanguíneos, pudiendo provocar hipertensión, cefaleas, etc.; que tienen fácil tratamiento médico. Pero llega un punto en que esta acumulación de grasa en arterias es tan elevada que cualquier trombo o partícula de mayor tamaño que viaje por la sangre puede taponar el vaso sanguíneo, provocando un accidente vascular cerebral. Los accidentes cerebrales más frecuentes son la trombosis, isquemia o infarto cerebral; los derrames cerebrales, parálisis, y muerte cerebral. Los accidentes cerebrales vasculares son una de las mejores razones para poner fin a la obesidad, ya que no estamos hablando de un problema estético, o motriz, sino de un riesgo elevado de quedar paralizado temporal o permanentemente, de anular las funciones cerebrales más primarias (lenguaje, movimiento, coordinación, percepción, etc.), e incluso la muerte. Si sufrimos algún tipo de obesidad, debemos asistir a un médico especialista en un hospital, clínica o centro especializado para que controle este nivel de grasa arterial y diseñe el tratamiento más adecuado para evitar accidentes vasculares...