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Nota de prensa
La Fundación Española del Corazón (FEC) finaliza la Semana del Corazón de Oviedo con un gran éxito de asistencia.

- La Semana del Corazón de Oviedo finalizó ayer con un gran éxito de asistencia, ya que ha contado con la participación de más de 5.000 ciudadanos. De los más de 650 ciudadanos que se han realizado las pruebas para medir su riesgo cardiovascular, el 90% sufre algún factor de riesgo
- Entre los factores analizados, el exceso de peso (sobrepeso y obesidad) es el más prevalente y afecta al 84% de los más de 650 ciudadanos que se han realizado las pruebas. La hipertensión se ha dado en el 60% de los casos y el colesterol en el 50%
- Desde el pasado viernes 25, los ovetenses se han podido realizar pruebas gratuitas para medir su riesgo cardiovascular y han participado en diversas actividades con las que la FEC ha pretendido promover la práctica de ejercicio. En total se han realizado alrededor de 2.600 pruebas médicas entre los más de 650 ciudadanos que han participado, en las que se comprobado la tensión arterial, el colesterol, el perímetro abdominal y el índice de masa corporal (IMC)
- Una de las últimas actividades que se han realizado es un paseo cardiosaludable, que ayer por la mañana reunió a cerca de 60 personas que recorrieron la ciudad de Oviedo
- Tras su paso por Oviedo, la Semana del Corazón visitará cuatro ciudades más durante 2010: Santiago de Compostela, Badajoz, Málaga y Palma de Mallorca

Oviedo, junio de 2010.- Más de 5.000 ovetenses han participado, desde el pasado viernes día 25, en la I Semana del Corazón de Oviedo, que finalizó ayer en la capital asturiana para continuar su recorrido por cuatro ciudades más durante 2010. Del total de visitantes, más de 650 ciudadanos se han realizado las pruebas para medir su riesgo cardiovascular. De estos, nueve de cada diez (el 90%) sufre algún factor de riesgo.
Entre los factores analizados, el exceso de peso (obesidad y sobrepeso) es el más prevalente entre los ovetenses, y afecta a un 84% de los más de 650 ciudadanos que se han realizado las pruebas. De este 84%, la mitad padece obesidad. Además, alrededor del 60% de los ciudadanos que se han realizado las pruebas padece hipertensión y el 50% tiene colesterol elevado.

Desde el pasado viernes 25, los ovetenses se han podido realizar pruebas gratuitas para medir su riesgo cardiovascular y han participado en diversas actividades con las que la Fundación Española del Corazón (FEC), con el apoyo de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), ha pretendido promover hábitos de vida saludables entre la población, como la práctica de actividad física y una alimentación sana, medidas de prevención claves para evitar la aparición de enfermedades cardiovasculares.
Entre las pruebas médicas que se han realizado varios expertos han tomado la tensión arterial, han medido el índice de masa corporal (IMC), el perímetro abdominal y el colesterol y se ha asesorado a nivel nutricional a todos aquellos ciudadanos que lo han solicitado. En total, los expertos han realizado alrededor de 2.600 pruebas, ya que cada ciudadano recorría un circuito compuesto por las cuatro pruebas médicas comentadas.
Entre otras actividades que se han organizado durante estos tres días destacan un ciclo estático de spinning, con el fin de fomentar el hábito del ejercicio, y un paseo cardiosaludable, que ayer por la mañana reunió a cerca de 60 personas que recorrieron el casco histórico de Oviedo.
Este año, la Semana del Corazón, se celebra bajo el lema ‘Aligera tu corazón. El sobrepeso es un riesgo’, con el fin de concienciar a la población del riesgo cardiovascular que suponen la obesidad y el sobrepeso. La obesidad es uno de los principales factores de riesgo en la aparición de una dolencia cardiovascular.
Según el Informe 2009 de la SEC sobre la incidencia de la enfermedad cardiovascular en España, más de una de cada tres defunciones que se producen en el Principado de Asturias se debe a una enfermedad cardiovascular, lo que supone, aproximadamente, un 35% del total de fallecimientos. Esta comunidad cuenta con la tasa bruta de mortalidad por enfermedad cardiovascular más elevada (407,4 fallecimientos por 100.000 habitantes) y se sitúa entre las comunidades autónomas que tienen unas tasas estandarizadas intermedias-altas.
La última encuesta de salud elaborada por la Dirección General de Salud Pública del Principado de Asturias (con datos de 2008) revela que el 40% de los hombres y el 54% de las mujeres mayores de 16 años tienen exceso peso (sobrepeso u obesidad). Pero este problema es especialmente grave en niños y adolescentes. En este sentido, según datos de la Encuesta de Salud Infantil realizada en 2009 por la Consejería de Salud reflejan que el 26% de los niños de cinco y seis años presentan problemas de sobrepeso. A los 15 años la incidencia ronda el 10%, con una mayor prevalencia entre las adolescentes.
Durante 2010, a través de esta actividad, una de las más emblemáticas de la FEC, la Fundación difundirá mensajes para fomentar la prevención a través de la realización de ejercicio físico y el seguimiento de una dieta saludable. La Semana del Corazón, que ya ha visitado Toledo y Madrid, se celebrará, tras su paso por Oviedo, en otras cuatro ciudades españolas durante este año: Santiago de Compostela, Badajoz, Málaga y Palma de Mallorca, y cuenta con la colaboración de GlaxoSmithKline (GSK) y Eroski, como patrocinadores oficiales, y la participación de otras empresas colaboradoras como Fanta, El Corte Inglés, Aquarius, GE Healthcare, Omron y Roche.

Acerca de la FEC y de la SEC
La Fundación Española del Corazón (FEC) y la Sociedad Española de Cardiología (SEC) constituyen una organización cuyo impulso vital es velar por la salud cardiovascular de la población a través de la excelencia clínica e investigadora, así como educativa y divulgativa. Ambas entidades se han convertido en el referente en castellano de la lucha contra la enfermedad cardiovascular, primera causa de muerte en nuestro país.
La FEC cuenta con más de 4.000 miembros, entre los que se incluyen los cardiólogos de la SEC, profesionales de enfermería en cardiología, asociaciones de pacientes, entidades privadas y socios particulares.

Según las conclusiones presentadas en la “Semana de las Enfermedades Digestivas” organizada por la Sociedad Española de Patología Digestiva (SEDP).

- La investigación, que recoge una exhaustiva revisión de los estudios realizados hasta el momento, concluye que no existe evidencia científica que asocie directamente el consumo de bebidas carbonatadas y un mayor riesgo de afecciones gastrointestinales.

- Los autores señalan que algunas recomendaciones que se han hecho para que las bebidas con gas no se incluyan dentro de un estilo de vida saludable a partir de una alimentación equilibrada, variada y moderada, están basadas en argumentos que no están contrastados y, por tanto, “deberían ser reevaluadas”.

- Las bebidas carbonatadas nacieron a finales del siglo XVIII en Inglaterra. Muchas de las primeras –como las sodas, aguas de selz, tónicas, sifones y otros refrescos de sabores- se elaboraban en las farmacias y se utilizaban para tratar pequeñas afecciones y malestares estomacales.

- El anhídrido carbónico o CO2 es un gas presente en la naturaleza, inocuo y sin calorías. En las bebidas actúa como conservante, proporciona efervescencia e intensifica el sabor, el aroma y da acidez a la bebida.

Santiago de Compostela, junio de 2010.- Las consecuencias de la carbonatación se han convertido en el centro de atención en la última década, incluyendo algunas ideas falsas. Y una de las más extendidas es que las bebidas con gas engordan más que la que no lo tienen. Esto no sólo no es cierto, ya que el anhídrido carbónico es un gas que no aporta ninguna caloría, sino que, según evidencian estudios clínicos, tiene un efecto saciante que puede contribuir a mitigar el apetito y, en consecuencia, controlar el peso.

Ésta es una de las muchas conclusiones que se recogen en la revisión bibliográfica presentada por el Dr. Ronnie Fass, de la Universidad de Arizona (Estados Unidos) en su conferencia “La función de las bebidas carbonatadas en el sistema gastrointestinal”. La presentación se enmarca dentro de la “Semana de las Enfermedades Digestivas” organizada por la Sociedad Española de Patología Digestiva (SEPD) y celebrada en Santiago de Compostela recientemente.

El anhídrido carbónico es un gas presente en la naturaleza y que producimos los seres humanos al respirar. En las bebidas actúa como conservante, potencia el sabor y genera un efecto de efervescencia. Sin embargo, son muchos los falsos mitos y la información errónea en torno al carbónico. Así, algunas voces han buscado posibles relaciones directas entre el consumo de bebidas con gas y un mayor número de episodios de reflujo gástrico, ardor de estómago, alteraciones del pH del esófago o aceleración del vaciado gástrico. Tras analizar en profundidad todas las referencias, los investigadores indican que “los resultados de los estudios que existen actualmente no demuestran que exista una relación directa entre el consumo de bebidas carbonatadas y alteraciones gastrointestinales”. Además, apuntan a otros potenciales beneficios del consumo de bebidas carbonatadas e, incluso, relaciones inversas en cuanto a índices de prevalencia de algunas afecciones.

Por todo ello, los autores señalan que, a partir de conclusiones no contrastadas se han hecho recomendaciones para que las bebidas con gas no se incluyan dentro de un estilo de vida saludable y una alimentación equilibrada, variada y moderada, están basadas en argumentos que no están contrastados y, por tanto, “deberían ser reevaluadas”.

EL gas en las bebidas

La utilización del gas para la carbonatación de las bebidas y generar su característica efervescencia tiene su origen en Inglaterra, a finales del siglo XVIII y está muy asociado a los refrescos. Muchas de estas primeras bebidas carbonatadas –sodas, aguas de selz, tónicas, refrescos de distintos sabores, etc.- nacieron en las farmacias y se utilizaban para tratar pequeñas afecciones y malestares estomacales.

El CO2 o anhídrido carbónico además de ser conservante y antioxidante –lo que contribuye a mantener la bebida en las mejores condiciones- tiene una función organoléptica, es decir, contribuye a intensificar el sabor, el aroma y la acidez de la bebida, y le aporta sus populares “burbujas”.

La mayor parte del gas no llega al estómago ya que se pierde al abrir el envase y el resto se absorberse rápidamente a través de las paredes del sistema gastrointestinal.

El anhídrido carbónico se añade bajo presión al final del proceso de fabricación de la bebida, justo antes del envasado, siguiendo unos mecanismos de control. Se conserva en forma líquida, se pasa por medio de un filtro a un enfriador o carbonatador por el que también pasa el preparado de la bebida, y posteriormente se pasteuriza.

El agua y el anhídrido carbónico, al reaccionar, producen ácido carbónico (creando una base similar al agua carbonatada mineral, que brota del suelo de forma natural). El gas se vuelve más soluble con la presión y eso hace que las bebidas tengan esa característica efervescencia. Por eso, cuando se abre la lata o se destapa una botella, se oye un sonido burbujeante generado por el leve escape de este gas, que se produce por el cambio de presión.

Fuente: www.noticiasmedicas.es