Todo sobre "causas de la obesidad"

Dormir bien ayuda a bajar de peso

Dormir bien ayuda a bajar de peso

Bajar de peso para algunas personas es una preocupación constante hasta el punto de quitarles el sueño y dejar de Dormir bien. El resultado, un mayor incremento de peso o no bajar ningún gramo. Algunos estudios han concluido que Dormir bien ayuda a bajar de peso. Analicemos el porqué y cómo usted puede aplicarlo a su caso de sobrepeso u obesidad. La importancia de Dormir bien Antes que nada, tengamos en cuenta que nuestro organismo reacciona a ciertos cambios que hagamos en nuestros hábitos. Así, por distintas razones podemos caer en el sobrepeso y la obesidad. Sin embargo en el proceso por bajar de peso descuidamos ciertos detalles, que pasamos desapercibidos, como el Dormir bien. Contradictoriamente a nuestras metas la preocupación y el estrés por querer bajar de peso nos puede quitar el sueño. Otras veces, simplemente le otorgamos al dormir menos horas de las mínimas necesarias. A este punto usted puede preguntarse: ¿Qué tiene que ver el Dormir bien con bajar de peso? Déjeme decirles que mucho. Mal sueño: Buen apetito Basta ser un poco observador para entenderlo. Un adulto que duerma por debajo del promedio de 8 horas tiende a tener más hambre que durmiendo dichas horas o un poco más. El hambre o buen apetito es producto de una hormona que abunda en la sangre cuando se duerme poco. Si a esto le sumamos un metabolismo lento, poco ejercicio y alimentación rica en calorías podemos hallar una respuesta extra al problema del sobrepeso u obesidad. Dormir...

Hacer ejercicios para huir de la obesidad

Hacer ejercicios para huir de la obesidad

Podemos considerar como ejercicio cualquier actividad que requiera un esfuerzo físico, pensado fundamentalmente para el bien de nuestra salud. Por ejemplo, aunque podrían ser muy extensos y variados, se podrían considerar ejercicios el yoga, las caminatas, el senderismo, las artes marciales, el levantamiento de pesas, ir en bicicleta, etc. A lo largo de los tiempos, primero se consideró como ejercicio todo aquello que supusiera estiramiento y resistencia. Por ejemplo, en la antigua civilización romana, el ejercicio siempre estaba relacionado con la actividad física vigorosa, ya que éste siempre se asociaba a una buena formación militar. Sin embargo, más tarde se empezaron a conocer en occidente las artes marciales, como el kung fu, el tai chi, etc., que promovían la auto-defensa, además de la meditación, y cambió todo el concepto anterior. Por su parte, los griegos, hace unos 2.500 años, ya contaban con programas de ejercicios, lo que dio lugar en el año 776 aC a los primeros Juegos Olímpicos. Desde el siglo XIX comienzan a aparecer en las revistas médicas las primeras máquinas para hacer ejercicios, aunque al principio solo fue algo anecdótico y reservado para poca gente. Hubo que esperar hasta la década de los sesenta del siglo XX para que el ejercicio tomado de manera regular se fuera imponiendo y fuese algo cotidiano entre el público en general. Ya en la actualidad, vemos que los gimnasios proliferan en pueblos y ciudades, ofreciéndonos una amplia gama de actividades de ejercicio, tanto para hombres como para mujeres, con posibilidad...